(vía lindzar)
(Fuente: excisions, vía arturoevolvedintoraichu)
Cartas de Nathan

12 de abril
Mientras estaba afuera en mis rondas Helena fue a mi casa, como siempre encontró la manera de entrar sin que yo estuviera, me alegra que sea la única capaz de hacer eso. De alguna forma encontró la carta anterior, me reprendió y creo que se burlo por mi manera de escribir, muchas veces le advertí que no se me daban las palabras, me dijo que era muy frívolos que pareciera que estuviera redactando con prosa alargada la descripción de una lista de compras…no me siento particularmente mal por ello, no entiendo a que se refiere. Tampoco se por que continuo haciéndolo si aun sigo escondiéndolas, pero me insiste en la idea, no tengo mucho que decir los días aquí siguen siendo iguales, los niños vienen con mas frecuencia desde que te vieron, constantemente me preguntan por ti, sobre todo Beth, no para de preguntarme cosas sobre ti, a veces no se que responderle puesto a que me he dado cuenta a que hay muchas cosas que no se todavía…debería haber aprovechado mejor el tiempo en tu presencia, me siento irresponsable ahora, no tiendo a serlo nunca, aunque me abstengo de preguntarte muchas cosas para no causarte incomodidad, se que te duele recordar muchas cosas aunque no lo digas es algo que puedo ver y percibir, no se describirlo con exactitud, puedo sentir dolor también en mi aunque no sepa de donde provenga o que lo origine, pero pasa en esa situación.
Nathan Besnik
Cartas de Nathan

Cartas de un soldado callado.
En el interior de la solitaria casa, en la profundidad del bosque. Dentro del estudio, uno de los cajones del escritorio esta solo lleno de cartas que jamás han sido enviadas, ni leídas, solo se han mantenido ahí para ser escritas, mantenerse ocultas y sepultadas por el silencio.
6 de abril
Helena me ha dado esta extraña idea por algún motivo, quizás vio algo extraño en mi cara en la ultima visita que tuve que hacer a la ciudad, aparte de preguntas mas cosas de lo usual sobre mi solo me saco afuera de la base cosa que casi nunca hace, me obligo de una manera poco sutil a comer dulces de repostería, realmente ya no recuerdo a lo que sabían, y solo me dijo que empezara a hacer esto, no se con que propósito. No tengo ni creo tener algún día el valor suficiente para sacar todo lo que escriba de aquí, no soy bueno con las palabras y nunca lo he sido, probablemente esto sea lo único que deposite aquí esperando que ni por error las encuentres, imagino que leer el contenido que reside aquí seria demasiado extraño, no entiendo la lógica de Helena aunque me esfuerce algo en hacerlo. Me pregunto que era lo que alguien usualmente solía hacer cuando alguien se iba lejos, la respuesta no llego a mi de inmediato pero a sus labios si, escribirle dijo, no lo considere coherente ya que las cartas jamás llegaran a su destinatario pero lo que dijo fue sin mas que las leería al regresar mientras pensaba en alguna de enviarlas mientras estabas fuera, de alguna manera se percato que es algo frecuente, aunque yo no le dijera nada. A veces me asusta, creo que ese sexto sentido que dicen tener las mujeres es clarividencia, a pesar de que tengo habilidades superiores a la de los humanos normales no cuento con ella, a veces me preocupa pensar que clases de cosas ya sabe o sobre quienes, pero intento no darle muchas vueltas al asunto.
…No se que mas decir, realmente no creo ser muy bueno en esto.
Tampoco creo que sea una buena idea.
Nathan Besnik
El crujir de la húmeda hierba a cada paso era lo único que se alcanzaba a oír entre sus rápidas pisadas, llevaban corriendo alrededor de media hora entre los árboles cuesta abajo, volteando siempre a mirar por encima de sus hombros temerosos de que cualquier sombra que se cerniera sobre sus espaldas o de vislumbrar cualquier silueta oculta entre los robustos árboles que fuera aquello por lo que mas temían ser perseguidos, incluso el encuentro con los afilados dientes de un feroz lobo o las mortales zarpas de un tigre de montaña podía ser mas fortuito que tener frente a si aquellas colosales y espectrales figuras que les habían generado un terror tan grande que de solo recordarlo podían sentir como su piel se erizaba de nuevo entre los desgastados y manchados ropajes que llevaban. Eran dos jóvenes, alrededor de 17 y 19 años, jamás habían pensado en acercarse a la ciudad, pocos pensaban en ello y mucho menos cuando se es huérfano y apenas se podía contar con el duro trabajo en las refinerías de metales donde apenas podían adquirir lo suficiente para poder llenarse el estomago todos los días y apenas mantener un techo muy a duras penas, aquella oportunidad había sido como oro caído del cielo ahora se había transformado en un suicidio seguro.
Aquel hombre les había engañado vilmente, de haberlo sabido antes jamás se hubieran molestado en aceptar dicha locura. De la nada un rumor había llegado a sus oídos entre el chismorreo y las noticias que nunca tardaban en llegar a los oídos de los trabajadores y del mercado del pueblo , un hombre que tenia comunicación con unos de los cabecillas de un grupo de rebeldes de la ciudad buscaba personas jóvenes y ágiles para una misión especial pero necesitaba que fueran personas sin nombre, cuya identidad fuera tan relevante como la presencia de una rata en un granero, ambos algo nerviosos pero entusiasmados a la vez con la oferta de una buena suma de dinero como recompensa se encaminaron hacia las cordilleras cercanas a los oscuros y desconocidos bosques que rodeaban la gran ciudad capital guiados por rebeldes que se detuvieron un poco antes de llegar a las montañas valle abajo. Todo el mundo había escuchado por lo menos una vez de las leyendas que se solían contar de aquellos bosques sagrados cercanos a las grandes ciudades, se decía que el alma de los muertos vagaban a la luz de la luna penando por sus cruentas muertes clamando a lamentos los nombres de sus asesinos acompasados de animales salvajes que eran el doble de grandes de lo que se registraban en los libros y que incluso aun permanecían ocultas especies que ya se daban desaparecidas, cuya existencia se decía que ya había sido dejada atrás por el paso del hombre
Entre todas esas historias se solía relatar que en uno de esos bosques solía habitar una bestia con forma humana, con ojos tan oscuros como el oro negro cuyo alimento predilecto era la carne humana, a pesar de que después de las guerras habían surgido muchas historias que hablaban de monstruos mutados con animales y de seres humanos que cazaban otros para comer todos sabían que eran solo mitos, nadie había visto algo similar jamás ni encontrado pruebas de ello, el terror verdadero ya lo habían experimentado de la mano de las batallas de los cruentos responsables de incontables masacres, los monstruos no existían, pero la crueldad humana podía incluso peor que los monstruos mas terríficos de las pesadillas de cualquier niño al caer la noche.
La tarea era clara y concisa, consistía en encontrar a un hombre que habitaba solo en medio del bosque, en una cabaña rustica y sin seguridad alguna, entrar a hurtadillas a su hogar y herirlo de manera que pudieran obtener una muestra de su sangre, podían fácilmente hacerlo parecer un robo era muy normal encontrar ladrones en los desolados caminos de las montañas. No le dieron muchas vueltas a la singularidad del encargo o el por que podrían querer solo la sangre de un hombre que por las características que les habían descrito parecía ser un ermitaño que vivía solo de la naturaleza en la silenciosa soledad del bosque, ambos tenían una contextura fuerte gracias a los duros trabajos que habían realizado a lo largo de los años y piernas hábiles para correr con velocidad si era necesario , el trabajo no parecía tener mas dificultad que la de un viaje algo prolongado pero valía la pena tomando en cuenta la jugosa recompensa que les esperaría en casa con la que por fin podrían darse algunas comodidades y quizás emprender algún negocio por su cuenta y sacar un poco los pies del fango después de tanto tiempo de duro trabajo y poca ganancia.
No habían logrado ni siquiera aproximarse a la casa cuando se dieron cuenta de que habían cometido un craso error que no terminarían de lamentar.
- Sabia que era mala idea ¡Nunca debimos confiar en ese tipo! –Rezongaba el menor apoyándose en una roca intentando recuperar algo el aliento, tenia pequeñas gotas de sudor frió brillándole en la nariz y su morena tez se había vuelto completamente pálida- Si salimos vivos de esto seria un milagro, maldita sea no quiero morir ahora, no puedo morir ahora, apenas he estado con unas cuantas mujeres, ni siquiera me he casado…-
-Mientras mas callado estés mejor, quien sabe si puedan escucharnos desde aquí – advirtió el otro con gesto hosco tratando de disimular su temor, ninguno de los dos estaba seguro de que era lo que habían visto pero no tenían la mínima intención de averiguarlo, si sus sospechas eran ciertas y si sus ojos no habían sido engañados por el manto de oscuridad que reinaba aquella noche sin luna corrían un peligro mayor que el que jamás hubieran imaginado pasar, en aquel momento su único deseo era estar devuelta en casa en sus viejas y gastadas pero calidas camas-
- Estamos cerca de la ciudad, quizás podríamos pedir ayuda o por lo menos pasar allí la noche es mejor que estar aquí – dijo el mas bajo de ellos bajando la voz mirando a su alrededor en un gesto nervioso.-
- Tendríamos que atravesar todo el bosque, ni siquiera deberíamos estar aquí. Es mas seguro que nos encuentren ellos antes que podamos llegar por lo menos a la mitad del bosque – Las ramas se agitaban tenuemente por la brisa nocturna, por mas que intentara escuchar algo mas lo único que podía encontrar era el crujir de las hojas bajo sus pies y el ulular de algún búho en los alrededores acompasado de su propia respiración. Empuño aquel cuchillo medico que le habían dado para cumplir la tarea buscando encontrar algo de valor en apretar su empuñadura aunque realmente no sirviera de mucho en ese momento, apenas llevaban consigo un juego de navajas, un par de cuchillos como armas y un par de revólveres que les habían dado en la ciudad antes de partir aun sin haber gastado una sola bala se sentía igual de vulnerable- Regresaremos por donde vinimos y seguiremos corriendo lo que queda de camino, no debemos estar tan lejos ya, tu ve adelante.
-…Le romperé la cara a ese tipo y a su jefe a penas ponga de nuevo un pie en el pueblo, pueden meterse su dinero por donde les venga en gana, esto es prácticamente enviarnos al matadero…¿Viste los huesos que habían en el camino? No parecían ser de animales… - dijo dandose la vuelta empezando retomar la marcha no sin antes echar de nuevo un vistazo a sus espaldas.
-No, no lo vi…-Mintió aquel, los había visto con claridad e incluso había pisado unos en su huida pero simplemente no quería averiguar a quien pertenecían realmente. El ruido no tardo en llegar a sus oídos, el mortífero sonido del metal cortando el aire, ramas se apenas se sacudían antes de caer en la distancia entre el espesor verde del interior del bosque, podían escucharlas aproximándose, aquellas sombras blancas habían conseguido seguirles el rastro aun habiendo intentado escapar con todas sus fuerza, el miedo les paralizo por algunos instantes escuchando las ramas quebrarse a su paso antes de lograr reaccionar.
-¡Corre!¡Maldita sea corre!- Ambos de dieron a la fuga, ya no existía dolor en sus extremidades ni ardor en sus heridas, la adrenalina calaba todos sus sentidos en la búsqueda de no perder aquella cazeria por que ese era precisamente el papel que les deparo desde el primer momento en que el sus desafortunados destinos los llevaron a la negrura del bosque aquella noche, fue un error mutuo haber encendido un fuego antes de adentrarse entre la espesura de los robles que ahora se alzaban sobre sus cabezas en su carrera, ninguna bestia que habitara su interior debería preocuparse por ello ¿o si?. Pero ya lo habían visto, aquellos ojos gélidos como el hielo del mas cruel invierno mirándoles como si pudieran robarles el alma, hermosos y a la vez tan mortíferos como los de un león cazando a su presa, aquellos relatos que habían escuchado de niños quizás podía ser verdad, quizás habrían entrado en lo profundo de un abismo en donde solo criaturas sin alma ataviadas del blanco mas puro y espectral vendrían a reclamar su alma y alimentarse de sus cuerpos una vez que acabasen con ellos. El mas alto de ambos tropezó con una de las grandes raíces de un árbol en el camino al intentar saltarlo, maldijo entre dientes intentando reincorporarse mientras el menor no tuve tiempo suficiente de percatarse de que aquel ya no le seguía continuo su marcha hasta perderse entre los robustos árboles hasta perder el aliento, se alarmo de inmediato al ver que su compañero no había llegado con el, sin pensarlo demasiado grito su nombre varias veces recibiendo como respuesta solo un tenue eco, sentía la garganta seca y las manos le temblaban sin poder evitarlo, aunque su sentido común le indicara que se largara de allí lo mas rápido que pudiese no consiguió hacerlo se quedo por unos momentos sin saber hacia donde mirar o que hacer antes de emprender de nuevo el camino de vuelta con el propósito de buscar a su amigo, continuaba llamándole desesperado rezando para escuchar alguna respuesta pero esta jamás llego, escalo un elevado aferrándose con fuerza a las raíces por las cuales había descendido, estuvo apunto de resbalar al escuchar el estruendo de un disparo , que le siguió a otros mas, escalo y corrió en dirección de donde habían provenido aquellos secos disparos llamando entre gritos desesperado el nombre de aquel que había dejado atrás. Un corrientaza de dolor le impidió proseguir su marcha haciéndolo caer aparatosamente al suelo entre quejidos y maldiciones de dolor, las lagrimas no tardaron en empañar su vista cuando lo único que pudo vislumbrar era aquello que ahora atravesaba su pierna en un disparo tan limpio que ni siquiera había escuchado el momento en que había atravesado su piel, una larga lanza dorada con extraños escritos se clavaba sobre su muslo derecho atravesándole de lado a lado impidiéndole moverse mas de donde estaba, los gimoteos ahogados de miedo morían en su garganta, rogando por su salvación mientras se preguntaba que habría sido de él si nunca hubiera aceptado ir en primer lugar, ya era muy tarde, tarde para los dos. Una figura alta completamente vestida de blanco apareció frente a el en silenciosos pasos, estaba completamente de blanco y en una de sus enguantadas manos llevaba la bolsa en que su compañero había llevado el cuchillo destinado para su misión, el chico solo pudo negar entre sollozos mientras intentaba que sus suplicas se hicieran escuchar pero ni siquiera su voz se atrevía a salir de sus labios, quizás se tratase de un fantasma un fantasma de rostro plateado y metálico, con aquellos fríos ojos que había visto hacia horas atrás, aquellas orbes carentes de vida y portadores de muerte.
-..Dios dio…por favor ayúdame- sollozo intentando arrastrarse lejos de aquella espectral e inmaculada figura blanca.
Y todo el bosque pareció enmudecer por unos instantes, para que solo se escuchara aquella vacía y áspera voz susurrando a través de la plateada mascara sobre su rostro.
-No te escuchara, Dios esta durmiendo ahora…-
Mas spam de Ash
Nunca pense que varias personas pudieran interesarse por este proyecto, o lo que es aun mas sorpresa que varias le agarraran afecto a este personaje apenas habiendo publicado algo de informacion sobre el, estoy muy feliz y agradecida por ello. Realmente esta siendo un gran apoyo para mi.
Nombre: ???????
Edad: Desconocida
Altura: 1,98
Rango: I
Habilidad: Fuerza y agilidad sobrehumana, Autogeneracion, vision nocturna, Sustitucion de miembros, Telequinesis de bajo rango.
Estado Actual: Recluido en una celda de maxima seguridad en los laboratorios bajo la ciudad. Inestable, Antropofago, tendecias psicopatas y posible esquizofrenia.
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Nombre: ???????
Edad: 22
Altura: 2,05
Rango: II (temporal)
Habilidad: Fuerza y agilidad sobrehumanas, Autoregeneracion, Telequinesis de alto rango de precision media, capacidad de generar pequeñas cargas de energia, precognición.
Estado Actual: En libertad, episodios de inmsonio y panico con poca frecuencia, no se muestras secuelas del estado Berserker.
Y esto fue el momento sangriento y grotesco del dia :V ( El de la derecha es rubio completamente, solo tiene el cabello manchado)









